Super Moderno.                                             Joaquín Rodríguez del Paso

Paradis II. Super Moderno. Joaquín Rodríguez del Paso. MADC
Paradis II

Super Moderno. Joaquín Rodríguez del Paso

 

  “Super moderno” intenta ser una revisión de la obra del artista Joaquín Rodríguez del Paso, sin pretender hacer una retrospectiva de su trabajo, pero sí revisar a nivel temático las diferentes aristas que a los largo de sus años de carrera se han ido perfilando.

  De manera constante es posible encontrar diversos cuestionamientos sobre la construcción de los mecanismos de representación asociados a imaginarios sobre la geografía, la relación cultura-naturaleza, la tropicalidad, la enajenación, los mecanismos de poder y la imposición de sistemas comerciales.

  Las reflexiones continuas sobre el paisaje, han ido creando una línea recurrente dentro de su obra. Este se presenta de manera extensa recurriendo en algunos casos a la representación como visión idílica asociada al exotismo y a la noción de paraíso terrenal. Esa naturaleza salvaje que conserva incluso un resabio colonial y en donde se apela también a los relatos de viajeros desde la mirada externa, como los primeros exploradores y reproductores de este paisaje tropical.

  Por otro lado, la reflexión sobre el territorio a nivel tanto geográfico como ideológico, va a ser una línea fuerte en sus propuestas. Las imposiciones proyectadas por las nociones de centro-periferia y las líneas divisorias, funcionan como convenciones a partir de mapas físicos trazados al igual que como fronteras imaginarias. Asimismo, se vinculan con otras obras en donde las relaciones económicas asociadas a sistemas de cambio, consumo y distribución, se cruzan con el fenómeno de la migración y el narcotráfico.

  Dentro de exploración de los nexos de poder hilvanados entre los países latinoamericanos y centroamericanos con potencias hegemónicas -especialmente con Estados Unidos-, surgen una serie de dinámicas de dependencia, vinculadas en algunos casos, al tema de la explotación turística del país y las correspondencias amo-sirviente a partir de una especie de identidad asumida desde lo propio ante el ojo extranjero. A la vez, el imaginario popular de la cultura estadounidense, en cuanto a íconos mediáticos y tópicos políticos, se transfiguran y deforman desde una mirada irónica.

  Está revisión plantea una serie de posturas ante las identidades construidas desde estereotipos, la línea entre lo moderno y lo contemporáneo desde el arte y una perspectiva tanto crítica como autocrítica frente a las realidades presentes en los contextos locales.

                                                                          María José Chavarría.

 

 

Apuntes sueltos para una obra en constante evolución:

 

La idea de cultura dependiente es una que ha rondado mi mente prácticamente desde que tengo memoria. Entiendo que nuestra cultura se divide claramente entre los productores de discurso y los que consumimos ese discurso. O entre un centro generador o hegemónico y una periferia. Esta polaridad está relacionada con la economía, y mas específicamente, con la economía de mercado. Los países que han desarrollado modelos económicos que privilegian la producción industrial y la tecnológica, han aventajado totalmente a las economías cuyos modelos de producción proveen de materia prima y mano de obra a las primeras. En términos más crudos y directos, países desarrollados y países subdesarrollados.

Qué significa nacer, crecer y vivir en una economía periférica? Qué significa hablar un idioma considerado secundario? Vivir en un país subdesarrollado, y últimamente, un país considerado “paraíso” ecológico? Qué significa ser un artista en esta sociedad? Tiene alguna validez nuestra producción, siendo que se nos cataloga como culturas derivativas?

Desde esa perspectiva, me interesa particularmente nuestra relación con la potencia hegemónica de nuestro hemisferio: los Estados Unidos. Qué implicaciones tiene su cercanía? Conocer su cultura? Adoptar estilos de vida y filosofía influenciados por la misma? Y en los últimos tiempos, esta vez acicateados por el “mercado” que supone el consumidor de drogas prohibidas en los EEUU, un nuevo capítulo de guerra, pandillas, maras y narcoterrorismo, vuelve a replantear nuestra relación con el “Hermano Mayor” del norte.

Estas son las interrogantes que configuran mi universo artístico. Obviamente, no hay respuestas: sólo propuestas paradigmáticas.

 

                                                                       Joaquín Rodríguez del Paso